Cuánto cuesta el trabajo doméstico

Ponerse en los zapatos del otro: cambiar unos cómodos bostonianos por unos tacones de aguja y salir a alcanzar el micro; o cambiar la blusita de algodón por el rígido traje de lana con corbata y andar así en el metro…. a lo mejor hacer esos intercambios y muchos otros que se nos ocurren, nos da una idea de lo diferentes que podemos ser; aunque dificilmente nos permitirá saber quién es el otro y menos aún valorar todas las cosas que hace.

Y se trata sobre todo de reconocer el trabajo de los demás. Para reconocer un trabajo primero debemos conocerlo y como dicen “sólo se aprende a nadar, nadando”. Un trabajo sólo se conoce haciéndolo, experimentándolo. Si en una casa, los hijos nunca han lavado un traste o limpiado los pisos, dificilmente pensarán que ese trabajo es cansado o monótono. Podemos leer tratados y tratados sobre cómo lavar, planchar y acomodar la ropa, pero si nunca lo hemos hecho, jamás sabremos que si no separamos correctamente y revisamos las bolsas de los pantalones tendremos accidentes de ropas pintas o de lavado de carteras.

Una de las formas más comunes que tenemos de valorar un trabajo es por lo que pagamos por él de acuerdo con las leyes del mercado; aunque hay bienes o valores que no precisamente se pueden remunerar: aprender a ser ordenado, justo o cooperativo; reconocer la responsabilidad personal en una determinada situación o ser solidario, no son bienes que podamos pagar con dinero y son herramientas muy valiosas para convivir con otros, especialmente con nuestros familiares, amigos o compañeros de escuela o trabajo.

Reconocer que el trabajo en una casa es arduo y que todos los integrantes de la familia se benefician de él, es un principio: lo que sigue es repartirlo de manera que todos participen y que además puedan desarrollarse en otros ámbitos como el profesional o en sus estudios. Repartir las tareas de casa no tiene porque ser asunto autoritario o de tanto trabajas tanto debes de retribuir. La tabla que les presentamos sólo es con fines informativos para visualizar cuánto costaría por semana pagar por todas esas tareas, aunque no tendríamos todos los otros bienes que ganamos con la repartición: cooperar con los demás, asumir responsabilidades, organizarnos, negociar y dialogar, ser solidarios, y sobre todo hacer comunidad, y eso, en medio de una crisis social nos parece que es una de las grandes ganancias que podemos obtener al repartirnos las tareas.

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2 pensamientos en “Cuánto cuesta el trabajo doméstico

  1. Pues después de observar la tabla no cabe duda que es mejor lavar la ropa sucia en casa y contribuir en las demás actividades con la finalidad de tener un espacio agradable y unas finanzas más sanas. Gracias por la reflexión.

  2. Muchas gracias Fernando, además de las finanzas, está el asunto del estigma contra el trabajo doméstico. Cambiar la idea de que el trabajo doméstico no es un trabajo o no es un trabajo digno es un asunto en el que todos deberíamos involucrarnos ya sea que lo hagamos nosotros mismos o que paguemos porque alguien más lo haga, como quien dice dejar de infravalorarlo. Muchas gracias por tu comentario. Y a lavar la ropa sucia en casa.
    Buen día

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