Seis horas, mismo salario: es muy posible

Te imaginas lo que se podría hacer con esas dos horas: pensar, descansar, organizar, platicar, estudiar, compartir con tu familia, visitar a tus familiares, a tus amigos, hacer ejercicio, dedicarte a ese oficio que siempre quisiste aprender; en fin, podrías ser una persona, y no una máquina que corre y corre persiguiendo la chuleta –me molesta mucho esa frase, pero es tan ilustrativa de lo que nos pasa.

La mayoría de los trabajos actuales abusan de las pésimas condiciones de empleo que existen y obligan a los trabajadores a laborar más de lo debido sin paga o con la misma baja paga, siempre con la amenaza de que afuera hay miles de personas que pueden hacer tu trabajo por menos dinero y sin quejas. Así que te aguantas, y si no, al desempleo.

En nuestro país hay filas y filas de desempleados, gracias a las maravillosas y hábiles decisiones de algunos o de la mayoría de nuestros gobernantes. La última reforma laboral valida la tendencia del mal empleo y el desempleo –ninguna de las recomendaciones sobre corresponsabilidad social de las que emite la Organización Internacional del Trabajo, OIT,  fue incorporada–. No favorece al trabajador ni a la sociedad sino a los empleadores y empresarios, es decir a la minoría que se enriquece del trabajo y del desempleo de la mayoría, los que siempre ganan y aparecen en las listas de los más ricos. La reforma laboral hace posible la “flexibilidad” laboral, pero nada dice de que las empresas paguen impuestos etiquetados para vivienda, educación, cuidados infantiles, salud y otros temas por los que los trabajadores debemos pugnar.

No obstante, hay esperanzas. En América Latina diversos grupos que desde diferentes perspectivas están poniendo sobre la mesa la posibilidad de reducir la jornada laboral a 6 horas con la misma paga o mejor si se puede, justo para que el trabajador tenga mejores condiciones de vida en compañía de su familia. No es una locura, hay argumentos que sin duda vale la pena conocer, para comenzar no se suponía que el desarrollo tecnológico produciría sociedades más libres en la medida en que el trabajo lo realizarían las máquinas, entonces debería ser posible realizar menores horas laborales para producir los bienes y servicios que la sociedad requiere.

Tenemos crisis de desempleados o subempleados o informalidad, pues si es necesario que cada empresa e institución contrate más turnos con buenas condiciones laborales.

Y así continúan los argumentos en la revista Pijama Surf, donde nos explican desde diversas perspectivas ¿Por qué no deberíamos de trabajar más de 6 horas? Cada uno de los links del artículo es una valiosa información para que los trabajadores comencemos a conversar con otros sobre la necesidad de cabildear con nuestros legisladores que una cosa así sea posible.

En Argentina , ya se inció la discusión,    esta es una serigrafía del Taller de  serigrafía popular, un grupo de artistas   que expusieron su trabajo en el Museo de Arte Contemporáneo de  Rosario en noviembre pasado. Así que claro que se puede.  Imagen

Anuncios