Las gallinas se preguntan

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Las gallinas se preguntan

Ilustración de Alberto Monnt

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Tones para los preguntones

Ayer encontramos la página de Antonio Marina, es una página a donde se concentran diversos espacios sobre inteligencia compartida, proyectos educativos, filosofía para niños y pensamiento crítico. Mostramos aquí el tema.

Por Jose Antonio Marina

Una de las razones por las que necesitamos promover la “novena competencia” –la competencia filosófica- es la necesidad que tenemos de desarrollar el “pensamiento crítico” tanto en nuestra vida privada como en la pública. Y la filosofía es la disciplina encargada sistemáticamente de hacerlo. ¿Qué entendemos por “pensamiento crítico”? El que en cualquier situación, ante cualquier opinión propia o ajena, se pregunta: ¿Es verdadero o falso? ¿Es bueno o malo? ¿Cómo lo sé? ¿Cómo puedo justificar una creencia, una opinión o una decisión? El pensamiento crítico busca siempre los “criterios” para discernir y para evaluar.

La búsqueda y aplicación de un criterio de verdad se da en la ciencia, pero se ha perdido en los demás ámbitos de la inteligencia humana, en los que el escepticismo, la glorificación del relato personal y de las opiniones, los integrismos y dogmatismos de todo cuño diseñan una cultura que puede oscilar, como ha demostrado la historia reciente, desde el individualismo que convierte al individuo en único criterio de verdad, hasta el fanatismo que convierte al Estado, a la religión,  la raza en criterio fundamental para evaluar las creencias. El pensamiento crítico en todas las esferas de la vida  es la única defensa que tenemos contra el dogmatismo, el adoctrinamiento, la superstición, los prejuicios, el fanatismo.

Esta capacidad puede y debe fomentarse desde la infancia en la familia y en la escuela. Robert Fisher, en “Como desarrollar la mente de su hijo” da siete consejos para educar lo que denomina “inteligencia filosófica” de los niños:Taller en Buena Vista, Acaxotitlán

  1. Comparta y discuta cualquier pregunta que le intrigue a usted o a su hijo
  2. Pídale a su hijo que defina el significado de las palabras que utiliza
  3. Invite a su hijo a pensar si algo es verdadero o no
  4. Compruebe si lo que dice su hijo está basado en razones y evidencias
  5. Anímele a que explique lo que quiere decir y a compartir ideas con los demás
  6. Ayúdele a considerar las ideas desde diferentes puntos de vista
  7. Pensar bien significa estar dispuesto a poner a prueba y a cambiar las propias ideas

El pensamiento crítico en la escuela debe cumplir tres condiciones básicas: (1) Ha de atenerse a criterios, (b) Ha de tener en cuenta el contexto, (3) Ha de ser autocorrectivo. Michel de Sasseville en “La pratique de la philosophie avec les enfants”, (Presses de l’Univiersité Laval) recomienda las siguientes preguntas orientadoras :

Para orientar el pensamiento en la búsqueda de criterios

Anima a los niños a dar razones:

  • ¿Por qué dices eso?
  • ¿Qué te hace pensar que…?
  • ¿En qué te fundas para pensar que…?
  • ¿Puedes proporcionarme una razón para apoyar lo que defiendes?
  • ¿Podrías decir algo para  probar tu punto de vista

Les anima a evaluar si la razón que han dado es buena:

  • ¿Piensas que esa es una buena razón?
  • ¿Por qué piensas que tu punto de vista es correcto?

Anima a los niños a definir los términos que emplean:

  • ¿Cuándo utilizas esa palabra qué quieres decir?
  • Si una cosa es … ¿cuáles son sus principales características?
  • ¿En qué se diferencia de las demás?

Anima a los niños a sacar las consecuencias de lo que han dicho:

  • ¿De lo que has dicho qué se sigue?
  • Si tú dices eso ¿puedes decir también que…?
  • Si haces eso ¿qué crees que pasará?

Para desarrollar un pensamiento que tiene en cuenta el contexto

Anima a los niños a tener en cuenta los diferentes puntos de vista:

  • ¿Cómo puede ponerse de acuerdo lo que tú dices con lo que dice X?
  • ¿Qué relación puede haber entre lo que dice X y lo que dices tú?

Anima a los niños a buscar una solución a esa divergencia:

  • ¿Es posible buscar otra solución?
  • ¿Pueden ser las dos opiniones verdaderas?
  • ¿Cómo podemos decidir quién tiene razón?
  • ¿Puede ser que valga para unos casos pero no para otros?

Anima a los niños a buscar ejemplos que desmientan lo que han dicho o que lo confirmen:

  • ¿Hay algún caso que nos permita pensar que lo que dice “x” no es verdadero?
  • ¿Puedes ponerme un ejemplo de lo que dices?

Para favorecer la autocorrección del pensamiento

  • ¿No te parece que lo que dice “x” es más adecuado?
  • ¿Podrías encontrar una razón mejor?

Estoy seguro de que estas sencillas preguntas resultan útiles para mejorar el pensamiento de nuestros alumnos a cualquier edad, y también el de los profesores, periodistas, predicadores, tertulianos, políticos, etcétera, etcétera, etcétera.Imagen

Para ver las cosas de otra manera

Visitar un museo de arte contemporáneo con los niños resulta de lo más divertido y entusiasmante porque ellos sí saben de qué se trata. Estas vacaciones pudimos visitar algunos museos, pero el que más disfrutamos fue el MUAC en el Centro Cultural de la UNAM. Al ver la exposición del artista venezolano Carlos Cruz-Diez, pudimos preguntarnos muchas cosas, como: ¿qué significaba que su obra fuera sobre colores que se mueven? o ¿cómo fue el artista investigando y perfeccionando su técnica hasta llevarla de los cuadros a objetos o esculturas o instalaciones?  hasta que llegamos a la pregunta más importante, ¿para qué sirve el arte en la vida? y entre muchas cosas, Eliseo dijo algo que nos maravilló: pues es muy fácil, para aprender a ver las cosas de otra manera… 

Sofi por su parte estuvo muy contenta y atenta y nos dijo que había estado muy divertido. Una de las piezas de las otras salas que más le gustó a Eliseo fue la del proyecto en el que exhiben macetas con maíz transgénico en las que no puede crecer otra cosa ni darse otro tipo de vida debido al herbicida que ataca todo, excepto al maíz modificado. Eliseo estuvo muy intrigado con respecto del experimento y las consecuencias de usar ese tipo de maíz en México; aunque la cuidadora que está en esa zona del museo no estaba ni muy contenta ni muy capacitada para interactuar con los niños que visitan el museo, se enojaba cada vez que Eliseo pasaba por el letrero que estaba en el piso, en fin.

En la exposición Por amor a la disidencia, Sofi dijo que estaba raro cómo sonaba la música.

Yo fui porque quería ver La promesa y me latió mucho, porque en este país hemos padecido esas “promesas” de consecuencias atroces para la vida en común.

Disfrutamos mucho la visita al MUAC y esperamos regresar muy pronto, mientras píquele aquí para que vea de lo que se está perdiendo.