Los ricos no crean empleo

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La Reforma Laboral del saliente salido, no favorece a la clase media que es la que soporta el sistema, al contrario, la empobrece y descobija. La reforma laboral va en contra de toda razón que pretenda crecimiento económico y empleo digno. Esta reforma laboral no creará más empleos sino que hará que las condiciones para los trabajadores sean peores.

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Cortometraje, ¿Y dónde está Adelita?

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Dónde fue Adelita? / Cortometraje from aiwey on Vimeo.

Consejos para una chamba menos agobiante

http://www.chilango.com/ciudad/nota/2012/05/21/20-tips-para-amar-tu-trabajo

La reforma laboral y el trabajo digno, ¿en serio?

Muestra del Taller Popular de Serigrafía en el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario

 

En las primeras líneas de la propuesta de Reforma señalan que:

Artículo 2º. Las normas del trabajo tienden a conseguir el equilibrio entre los factores de la producción y la  justicia social, así como propiciar el trabajo decente en todas las relaciones laborales.

Se entiende por trabajo digno o decente aquél en el que se respeta plenamente la dignidad humana del  trabajador; no existe discriminación por razón de género, preferencia sexual, discapacidad, raza o religión; se  tiene acceso a la seguridad social y se percibe un salario remunerador; se recibe capacitación continua para el  incremento de la productividad y del bienestar del trabajador, y se cuenta con condiciones óptimas de seguridad  e higiene para prevenir riesgos de trabajo. El trabajo decente también incluye el respeto irrestricto a los derechos colectivos de los trabajadores, tales  como la libertad de asociación; autonomía y democracia sindical; el derecho de huelga y de contratación colectiva.

Aunque la propuesta que se está discutiendo en el senado, nada dice de modificar la jornada laboral o las prestaciones para que padres, madres, familiares e hijos mejoren  e integren su desarrollo familiar, laboral y profesional.

La única relación que reconoce esta reforma es la que existe entre el patrón y el trabajador y, medianamente, la del patrón con los sindicatos. Es entonces una reforma que de “trabajo digno” nada más usa el mote, pues para que eso exista; la relación no debiera pensarse sólo en términos de un patrón y un trabajador; sino entre toda una sociedad que reclama que las relaciones labores sean dignas y una serie de empresarios y funcionarios de alto nivel que, hasta ahora, no han concebido una realidad mucho más compleja de la que pueden reflejarles las ganancias de sus empresas o los deficientes servicios que ciertas paraestatales ofrecen.

De manera que con esta reforma quedan pendientes todas las recomendaciones que hace el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en el informe Familia y trabajo publicado en el 2009 y que contempla una serie de medidas para eficientar las responsabilidades familiares de la sociedad, lo que significaría que el Estado –incluyendo a todos sus miembros: sociedad civil, gubernamental, empresarial, intelectual, artística, entre otras– es responsable de la calidad de vida de todos los niños, jóvenes, ancianos y enfermos de la sociedad. De manera que los patrones deben considerar que los trabajadores en algún momento tendrán que cuidar hijos, padres o familiares y que para poder trabajar y desarrollarse profesionalmente deberán tener la seguridad de contar con servicios de calidad –como los que propone la Ley de guarderías y estancias infantiles que las familias de la Guardería ABC, después de su tragedia promovieron– que se hagan cargo de los cuidados de sus familiares, entre otras tareas pendientes que la reforma no considera.

De acuerdo con información del sitio Sopitas, lo que la Reforma sí contempla es:

En general, la propuesta modifica la relación obrero-patronal y busca facilitar la contratación con:

1) Contratos a prueba por 30 días

2) Contratos de capacitación (por tres meses)

3) Contratos por tiempo indeterminado discontinuos

4) Jornada semanal flexible

5) Días de descanso flexibles

6) Eliminación del escalafón ciego

Facilita la contratación sí, pero también abarata el despido, recorta los derechos sindicales, permite el outsorcing (subcontratación) y castiga a los trabajadores que decidan demandar a sus patrones: en caso de despido injustificado, la reforma autoriza que los empleadores sólo cubran el costo de un año de sueldos caídos en juicios que llegan a durar hasta cinco o seis años.

Por lo que podemos ver a ojo de buen cubero y trabajador es que esta Reforma sólo considera una relación, la del patrón y el trabajador, y la concibe, no en términos de ida y vuelta e igualdad de circunstancias; sino en términos de –diría yo: agandalle vil contra los trabajadores– pero, diremos en otros términos mejores condiciones de ganancia y prácticas autoritarias de los patrones: empresarios, oficinas gubernamentales y cualquier otro empleador ante las opciones de los trabajadores para ejercer su derecho al trabajo digno o decente.

Trabajo y Familia: Hacia nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad social

INICIATIVA DE DECRETO QUE REFORMA, ADICIONA Y DEROGA DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA  LEY FEDERAL DEL TRABAJO.

¿Qué #$%&@ es la Reforma Laboral?

Otra mirada a nuestra realidad

Cuánto cuesta el trabajo doméstico

Ponerse en los zapatos del otro: cambiar unos cómodos bostonianos por unos tacones de aguja y salir a alcanzar el micro; o cambiar la blusita de algodón por el rígido traje de lana con corbata y andar así en el metro…. a lo mejor hacer esos intercambios y muchos otros que se nos ocurren, nos da una idea de lo diferentes que podemos ser; aunque dificilmente nos permitirá saber quién es el otro y menos aún valorar todas las cosas que hace.

Y se trata sobre todo de reconocer el trabajo de los demás. Para reconocer un trabajo primero debemos conocerlo y como dicen “sólo se aprende a nadar, nadando”. Un trabajo sólo se conoce haciéndolo, experimentándolo. Si en una casa, los hijos nunca han lavado un traste o limpiado los pisos, dificilmente pensarán que ese trabajo es cansado o monótono. Podemos leer tratados y tratados sobre cómo lavar, planchar y acomodar la ropa, pero si nunca lo hemos hecho, jamás sabremos que si no separamos correctamente y revisamos las bolsas de los pantalones tendremos accidentes de ropas pintas o de lavado de carteras.

Una de las formas más comunes que tenemos de valorar un trabajo es por lo que pagamos por él de acuerdo con las leyes del mercado; aunque hay bienes o valores que no precisamente se pueden remunerar: aprender a ser ordenado, justo o cooperativo; reconocer la responsabilidad personal en una determinada situación o ser solidario, no son bienes que podamos pagar con dinero y son herramientas muy valiosas para convivir con otros, especialmente con nuestros familiares, amigos o compañeros de escuela o trabajo.

Reconocer que el trabajo en una casa es arduo y que todos los integrantes de la familia se benefician de él, es un principio: lo que sigue es repartirlo de manera que todos participen y que además puedan desarrollarse en otros ámbitos como el profesional o en sus estudios. Repartir las tareas de casa no tiene porque ser asunto autoritario o de tanto trabajas tanto debes de retribuir. La tabla que les presentamos sólo es con fines informativos para visualizar cuánto costaría por semana pagar por todas esas tareas, aunque no tendríamos todos los otros bienes que ganamos con la repartición: cooperar con los demás, asumir responsabilidades, organizarnos, negociar y dialogar, ser solidarios, y sobre todo hacer comunidad, y eso, en medio de una crisis social nos parece que es una de las grandes ganancias que podemos obtener al repartirnos las tareas.